Ejemplos reales de implementación, para empresas en México. No mostramos nombres de cliente por confidencialidad — mostramos el trabajo.
No prometemos que algo funciona. Lo medimos, lo probamos con datos reales, y lo auditamos antes de que toque tu operación.
Línea base real antes de automatizar nada — no supuestos, no estimaciones genéricas.
Evaluaciones corridas contra datos y APIs reales antes de producción — nunca "se ve bien", siempre medido.
Permisos mínimos, tope de gasto, humano en el control de todo lo irreversible — antes de que el sistema toque tu operación real.
Una empresa en México perdía horas cada semana en el seguimiento manual de cobranza: confirmar facturas recibidas, dar seguimiento a cuentas vencidas, leer y clasificar a mano las respuestas de los clientes, armar el estado de cuenta. Dos áreas de la misma operación manejaban esto por separado, con más de 800 facturas activas entre ambas cada semana.
Un sistema que confirma la recepción de cada factura automáticamente, da seguimiento a las vencidas con una cadencia definida, y clasifica las respuestas de los clientes en lenguaje libre (confirmó, negó/disputó, prometió fecha de pago, sin respuesta) — extrayendo la fecha prometida cuando el cliente la menciona en texto normal, sin formato. Nunca toca lo irreversible: el sistema no cobra dinero, no aplica pagos, no niega ni condona nada — cualquier caso ambiguo o de monto alto se detiene y pasa a una persona. Antes de construirlo, medimos cuánto tiempo tomaba el proceso manual. Antes de activarlo, probamos la clasificación de respuestas contra la API real — no lo dimos por bueno hasta que la corrida real dio 10/10, cuatro veces seguidas.
Libera el equivalente a una posición completa de tiempo operativo: lo que antes requería dos personas dedicadas al seguimiento de cobranza, ahora lo cubre una — la segunda se redirige a trabajo de mayor valor en vez de seguimiento repetitivo. Crecimiento sin contratar, no reducción de personal. Validado técnicamente antes de producción: clasificación de respuestas y extracción de fecha de pago, 10/10 en evaluación real contra la API, confirmado en 4 corridas independientes. Entra en operación el 1 de septiembre de 2026.
Una operación en México dependía de trabajo manual repetitivo para procesar documentos financieros: facturas de proveedor, complementos de pago, nómina, viáticos, comprobantes y estados de cuenta bancarios — cada uno revisado y capturado a mano, más documentos legales y digitalización de papel que alguien tenía que transcribir uno por uno.
Una suite de 9 módulos conectados que procesa cada tipo de documento: extrae datos de facturas y comprobantes, concilia complementos de pago, digitaliza documentos escaneados a Word editable (OCR), y analiza contratos legales con IA para extraer tipo de documento, partes, fechas y vigencia — todo exportable a Excel/Word listo para usar, sin recaptura manual.
Los 9 módulos ya se probaron con datos reales, no solo con datos de prueba — cada tipo de documento se validó contra ejemplos reales de la operación antes de darse por terminado. Elimina la recaptura manual en el punto donde más se repite el error: cifras y fechas transcritas a mano de PDFs y estados de cuenta pasan a extraerse automáticamente, con salida lista para usar en Excel/Word.
Una empresa en México coordinaba decenas de proyectos simultáneos sin una sola fuente de verdad: avance reportado por correo o Excel, reuniones de seguimiento sin minuta consistente, costos y ocupación del equipo visibles solo si alguien los perseguía a mano, controles de cambio de alcance en papel con firma física.
Una plataforma completa de gestión de portafolio: cada quien registra su avance según su rol, con permisos que van desde "solo lo mío" hasta "todo el portafolio". Calcula en vivo el semáforo de cada proyecto y su ruta crítica — sin que la IA decida el color, solo lo explica en una frase. Agenda y cierra juntas reales de forma automática, genera la minuta con IA a partir de la transcripción, y la manda solo a quien de verdad asistió. Encuestas de satisfacción a clientes con análisis de sentimiento. Controles de cambio con firma digital por correo, de un solo uso. Un asistente de voz que responde preguntas y lleva al usuario directo a la pantalla que necesita.
Reemplaza por completo el seguimiento disperso en correo y Excel con una sola fuente de verdad para todo el portafolio — un lugar donde el avance, el costo y la ocupación del equipo se ven en tiempo real, sin perseguir a nadie para conseguir el dato. El cálculo de semáforo y ruta crítica es 100% determinista (nunca lo decide la IA) — la IA solo redacta en una frase lo que ya se calculó, así que el número en el que se toman decisiones nunca depende de una interpretación del modelo.